
si despiertas mareado y tienes la memoria del humo en tu garganta o algunas quemadas en el cuerpo y los ojos rojos y el dolor de estómago, lo que más puedo sugerirte, por ya haber pasado por eso, claro, es que no pienses que todo va a seguir así de bien. al contrario. Ya Nada Va A Estar Bien. tampoco trates de seguir durmiendo, porque la voz senil de algún lingüista siempre será más fuerte que tu concentración: a todo el recinto entrarán ondas de radio alterando el aire y rebotarán sobre toda el área de tus acerillados tímpanos. y tal vez por eso, al voltear hacia abajo, verás vapor.
aunque nunca debes descartar la posibilidad de que en realidad todo este tiempo (desde que despertaste devastado y creíste estar en tu cuarto en la mañana de un sábado después de una fiesta) has estado subido en una bestia voladora escapando de alguien, tal vez de algún viejo lingüista, y entonces voltearás hacia abajo y sólo verás vapor. y me crees: ya nada va a estar bien.
fotografia: alonso sandoval arriaga